Cerrado por Covid-19

El virus interrumpe la actividad académica en todos los niveles, creando nuevas técnicas de aprendizaje.

Esta situación afecta a los pequeños en gran medida, es difícil para ellos mantener una jornada lectiva como en el colegio, no pueden salir a descargar toda la energía acumulada”. Araceli Villalba es profesora de primaria en el colegio Federico García Lorca, situado en el pueblo cordobés de Fuente Palmera.

Araceli Villalba preparando las clases a través de Classroom. Araceli Villalba.

Tras decretarse el estado de alarma entre los días 11 y 13 de marzo, se clausuraron todos los centro educativos en España con el objetivo de frenar la rápida propagación del virus Covid-19. Tanto los profesores como los alumnos, se han visto obligados a la adaptación de nuevas medidas que no ha resultado una labor fácil para muchas familias. 

El equipo directivo nos facilitó unas pautas a seguir, entre ellas que nos centraramos en el repaso y repetición de los contenidos y aprendizajes fundamentales de cada materia desde el comienzo de curso hasta abril”, informa Araceli Villalba. Asimismo, ella reconoce que se ha ofrecido ayuda a todas las familias para gestionar esta situación.

Por otro lado, la implicación de los alumnos, según cuenta Araceli Villalba, es diferente: “hay algunos que son muy participativos en las videoconferencias o a la hora de entregar las actividades, y otros que por las circunstancias familiares, no participan”.


Para los padres, adaptarse a esta situación no ha sido fácil, ya que los niños por su corta edad, no tienen experiencia suficiente para desarrollar estas actividades online. Marta Pino y Antonio Lara son un matrimonio que hacen teletrabajo algunos días a la semana, mientras ayudan a sus dos hijas de siete y ocho años a realizar las tareas del colegio.

Antonio Lara teletrabajando mientras sus hijas, Martina y Carmen, realizan las tareas del colegio. Marta Pino.

Nosotros tenemos la suerte de que nuestros trabajos, algunos días, son presenciales. Nuestras hijas no se pueden quedar solas y por ello tenemos a una pareja que cuidan de ellas y nos ayudan a organizarnos”, cuenta Antonio Lara.

Personalmente pienso que hay que dedicarle más tiempo a la lectura, hacer tareas, fomentar valores, tener tiempo de educar a nuestros hijos y no volvernos locos con el classroom, con el zoom, con las múltiples plataformas”, cuenta Marta Pino.

Ellos consideran que ya habrá tiempo en septiembre para retomar las clases y reforzar los contenidos que no han podido avanzar este curso. En primaria el sistema educativo es de espiral por lo que todos los años hacen un repaso de lo aprendido anteriormente.

Dar clases a través de herramientas tecnológicas es el futuro y estamos de acuerdo con este avance. Pero los padres que trabajamos no tenemos tiempo ni sabemos bien cómo enseñarle todo esto a nuestros hijos”, cuenta Marta Pino.

Asimismo, otros centros educativos, ya tenían implantado el uso de las tecnologías, como es el caso del Colegio Internacional de Sevilla, San Francisco de Paula. El director, Luis Rey Goñi, describe que se adelantaron al estado de alarma. Cuando vieron la situación por la que estaban pasando países como Italia, decidieron establecer el aprendizaje online, por lo que el cierre del centro, no les causó mucho cambio.

El plan de formación en línea diseñado por el colegio asegura la continuidad de la atención educativa a través de tres ejes fundamentales: el desarrollo de actividades en línea, la medición de la asistencia virtual de los alumnos y la colaboración con las familias”, explica Luis Rey.

Luis Rey, director del Colegio Internacional de Sevilla, San Francisco de Paula. Foto cedida por el Colegio Internacional San Francisco de Paula.

Pregunta. ¿Considera que el nivel de rendimiento en los alumnos es menor o mayor con la enseñanza online? 

Respuesta. Son metodologías distintas y por lo tanto, el comportamiento del alumnado es diferente. Es curioso cómo este tipo de enseñanza está ayudando a los alumnos más tímidos a participar más en clase. Aquellos que son más autónomos y organizados también ven brillar esas habilidades de mayor manera que en el Colegio presencial. El esfuerzo del profesorado es mayor porque mantener el interés y la interacción a través de una pantalla requiere de mayor creatividad, pero una vez adaptados a este sistema, cada semana funciona mejor que la anterior.

Pregunta. ¿El centro ha facilitado el acceso a las clases online a todos los alumnos? Considerando que, a lo mejor, no todos disponen de dispositivos electrónicos a través de los cuales dar clase.

Respuesta. El Colegio se encuentra tecnológicamente preparado para el desarrollo de este plan. Profesores y alumnos acumulan “la experiencia suficiente” para continuar con la actividad académica gracias a un plan de digitalización y capacitación tecnológica que se ha venido ejecutando desde primeros años de 2000. Toda la comunidad educativa está unida por un campus virtual.

Son numerosas ciudades las que han repartido entre los jóvenes estudiantes dispositivos electrónicos para poder seguir el ritmo del curso, además de otorgar tarjetas SIM para la conexión a internet. Según recoge el Departamento de Educación, se ha detectado a 55.000 familias vulnerables que no pueden seguir la educación online.

Los pequeños son los protagonistas de esta historia, que desde el confinamiento, han tenido que entretenerse como han podido, además de realizar las actividades online que les exigen.

“Prefiero hacer la tarea en el ordenador porque es más fácil y no tengo que coger el lápiz ni estar tres horas, solo tengo que mover el ratón”, así cuenta su experiencia Anaís, una niña de 6 años que cursa 1º de primaria. 

Le gusta más ir a clase porque así está con sus compañeros, sin embargo, prefiere hacer la tarea en casa junto a su madre porque se entretiene menos que en el colegio. 

LA NUEVA EBAU: INCERTIDUMBRE PARA LOS MÁS JÓVENES

“Mi futuro se puede ver afectado por el coronavirus”. Juanjo Torres tiene 17 años y estudia Segundo de Bachillerato, un curso clave en la vida de cualquier estudiante. Con los institutos cerrados por el coronavirus, se repara las clases en casa. No hay tiempo que perder. En el horizonte está la Selectividad, una prueba determinante para su futuro. 

Juanjo Torres, alumno de 2º de Bachillerato. Juanjo Torres.

La Prueba de Evaluación de Bachillerato para el Acceso a la Universidad (PEvAU) de este año, se caracteriza por la situación atípica que van a vivir los jóvenes, siendo uno de los primeros actos masivos que se van a permitir en los próximos meses. Se celebrará los días 7, 8 y 9 de julio, informando los ministros de Educación y Universidades, Isabel Celaá y Manuel Castells, que ningún alumno perderá el curso o se verá afectado por la COVID-19.

Los exámenes serán distintos a los tradicionales: “ahora se juntan las dos opciones, el alumno se enfrenta a 10 preguntas, de las cuales elige cinco. Esto da mucha facilidad porque puedes contestar aquellas de las que tengas más conocimientos”, cuenta Juanjo Torres.

Por suerte, a este estudiante no le preocupa que la pandemia afecte a sus notas ya que considera que los profesores están siendo consecuentes con la situación y están aportando muchas facilidades. Tiene mucha confianza en sí mismo. 

Aunque considera que los conocimientos que se imparten de manera online no quedan igual de claros que los que adquieren en clase. “La base que llevamos nosotros, no va a ser igual de fuerte que la de otros alumnos de bachillerato en circunstancias normales

Pregunta. ¿Estás viendo afectado tu futuro por esta situación?

Respuesta. Sí, yo creo que mi futuro se puede ver afectado por la situación que estamos viviendo. En un curso como es segundo de bachillerato, que es decisivo para mi vida y la de muchos jóvenes, me enfrento a la selectividad. Aunque la faciliten un poco creo que la base que llevamos y esos cimientos no son los más adecuados. A la hora de empezar una carrera puede ser que tengamos carencias para comprender los nuevos contenidos que nos van a inculcar porque no llevamos la base adecuada que tiene cualquier otro alumno de este curso. 

Pregunta. ¿Se ha visto afectado tu cantidad de trabajos haciendo que te sature esta situación?

Respuesta. La verdad es que sí. Antes no todas las asignaturas mandaban trabajos, ejercicios o actividades todos los días, sino de vez en cuando. Ahora, como ha cambiado el método de evaluación, todos mandan actividades y no siempre lo mandan a su hora. Muchas veces lo mandan todos a la misma vez y te llegan al portal muchas notificaciones de todo lo que hay que hacer. Esto agobia un poco ya que cuando me atranco en alguna asignatura, veo que no me da tiempo porque tenemos límite de entrega.

Pregunta. ¿Le dedicas las mismas horas de estudio o esta situación ha hecho que te relajes más?

Respuesta. En cierto modo, ha disminuido las horas que le dedico a estudiar las asignaturas, a realizar esquemas y resúmenes. Al no haber exámenes, nos centramos en hacer actividades y trabajos que mandan que es lo que realmente se va a evaluar. 

UNIVERSIDADES: OLVIDADAS EN PLENA PANDEMIA

Las universidades han sido las más criticadas por la demora tomada para comunicar los cambios que se debían realizar frente a esta pandemia. Los estudiantes han tenido mucha incertidumbre por los exámenes, las evaluaciones y sobre todo, por el TFG (Trabajo de Fin de Grado) y las prácticas.

Creo que las universidades lo han hecho bien respecto a las clases online y las tutorías virtuales. Considero que son necesarias ya que no se pueden dejar los temas que nos lo preparemos nosotros mismos. Si en una situación normal ellos se dedican a explicar en clase no veo justo ahora se limpien las manos y nos dejen a nosotros estudiarnos la asignatura por nuestra cuenta”, cuenta Beatriz González, estudiante de 4º de Turismo en la Universidad de Sevilla.

Beatriz González en su habitación, su nueva aula. Beatriz González.


“Considero que nos están cargando con demasiados trabajos y tareas que en una situación normal no mandarían, el hecho de estar confinados no significa que debamos estar todo el día delante de un ordenador. No creo que sea sano para nadie”, cuenta Beatriz.

Algunos de los inconvenientes que pueden encontrarse los universitarios son los exámenes online, ya que cualquier persona no tiene una buena conexión a internet, la poca concentración a la hora de estudiar en casa o el no poder estudiar en papel porque no tienen impresora.

No todos los profesores nos han facilitado esta situación, por ejemplo, uno de mis profesores desapareció y hasta que no pasó un mes, no envió nada. Han sido unas semanas en la que nos hemos tenido que preparar por nuestra cuenta varios temas”, cuenta Bea. Sin embargo, confiesa que la mayoría de los profesores están siempre pendientes de sus necesidades y eso lo agradecen muchísimo como alumnos.

Pregunta. Frente al TFG, ¿consideras que es más difícil realizarlo ante esta situación?¿Has tenido algún problema para avanzar?

Respuesta. Respecto al tfg no considero que esta situación afecte mucho porque mi tutora me ha facilitado tutorías online y puedo contactar con ella en cualquier momento para cualquier duda. Sin embargo, conozco estudiantes que han tenido que cambiar sus temas por falta de información o por no poder salir a la calle a recoger datos.

Pregunta. Si estabas ibas a realizar prácticas este cuatrimestre, ¿se han visto afectadas por esta situación?

Respuesta. Mis prácticas se han visto afectadas porque, por ahora, no las voy a poder realizar. Iba a estar unos meses en un hotel el cual ha cerrado por esta situación y la universidad nos ha informado de que lo más probable es que las realicemos en verano, contando con que la empresa abra sus puertas. Si no pueden realizarse en estas fechas, se tendrán que hacer antes del mes de diciembre para que no haya solapamiento con las prácticas del curso que viene. Aún así, todo está en el aire y estamos a la espera de que nos informen.

Beatriz cree que la opción de no realizar las prácticas le puede afectar tanto a su expediente como a su experiencia personal ya que es cuando un estudiante se da cuenta de si realmente le gusta lo que estudia o no.

Aún así, las universidades han intentado aportar su ayuda y facilitar el aprendizaje a los alumnos a través de plataformas como Meet. Uno de los profesores que mejor se ha adaptado es Francisco Santiago, profesor del Centro Universitario EUSA.

Estamos ante una situación excepcional para todos, alumnos y profesores, y creo que no va a afectar negativamente ni en el aprendizaje ni en las posibilidades de aprobar. Igual que el alumnado se ha adaptado y está respondiendo positivamente, el profesorado también

Francisco Santiago impartiendo clase online desde la plataforma Google Meet. Francisco Santiago.

Respecto al aprendizaje de los alumnos frente a las clases online, Francisco considera que al principio tuvo sus dudas. “Ahora no tengo dudas de que no se va a ver reducido el aprendizaje. Las clases virtuales han sumado opciones que antes no veíamos prioritarias como la de hacer juegos interactivos en directo, conexiones informativas desde casa cada alumno haciendo una crónica de qué estaba pasando en el país…”

Esta situación, por suerte, no ha afectado mucho a su asignatura ya que es obligatoria y é ha considerado oportuno priorizar y premiar la evaluación contínua, es decir, el seguimiento semanal de las clases virtuales. No realizará exámenes finales y las notas dependerán de las prácticas entregadas. “Hay que aprender y en una circunstancia así tan delicada hay que ser flexible”, explica Francisco.

Francisco Santiago considera que durante el confinamiento, se ha demostrado que las clases virtuales son viables y que a través de ellas se puede aprender y avanzar, que es lo realmente importante. Como opinión personal concluyente añade que “de las grandes crisis siempre se sacan grandes ideas, y creo que ha hecho que todos innovemos